ODS 12: producción y consumo responsables

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By Redaccion

Uno de los desafíos más grandes a los que nos enfrentamos hoy en día, es la enorme cantidad de alimentos que se desperdician a lo largo de la cadena de suministro, en la medida que la población mundial sigue creciendo, la generación de sustentabilidad, se vuelve un asunto más complejo; obligando a colocar, bajo  el reflector, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y muy  particularmente el ODS 12: “Producción y consumo responsables”. En este contexto, reconocemos una valiosa oportunidad, además de la gran responsabilidad de promover cambios significativos en nuestro sistema alimentario para asegurarnos de que estos sean sostenibles, equitativos y libres de desperdicio.

El reto del desperdicio alimentario

Lejos de constituirse como un problema local, el desperdicio de alimentos se ha visto fuertemente asociado a los hábitos de consumo excesivo que se fueron expandiendo en todo el mundo desde la época de la Revolución Industrial. Actualmente, a nivel internacional, aproximadamente un tercio de la producción de alimentos para consumo humano se pierde o se desperdicia. Esto significa que, anualmente, casi 1,300,000,000 toneladas de comida terminan en los vertederos. Las estimaciones indican que la energía desperdiciada durante estas pérdidas y desperdicios representaría más del 10% del total de la energía consumida a nivel mundial en la producción de alimentos. A esto habría que sumar la huella ambiental por la generación de emisiones de gases de efecto invernadero y el desperdicio de los recursos naturales utilizados durante su producción. 

En Alimento Para Todos buscamos cerrar la brecha entre la escasez de alimentos y los excedentes al promover prácticas de economía circular con un uso de recursos eficiente y niveles mínimos de desperdicio. Al alinear nuestra misión con el ODS 12, nuestro papel en el sistema alimentario trabaja para  gestionar los suministros de manera responsable, así como los productos en todas las fases de las cadenas de valor. De esta manera proponemos reducir el desperdicio mediante prevención, reducción y reuso de los recursos.

Además, hemos implementado actividades en correlación con el Programa de Acciones con el Centro de Información de las Naciones Unidas en México sumándonos activamente al esfuerzo por transformar los modelos de consumo para contribuir a alcanzar la meta “cero desperdicio”. Dichas actividades comprenden los conversatorios de reflexión y propuestas y, una presentación artística denominada “Altar por la Esperanza, la Paz y el Hambre Cero”

Construcción de cadenas alimentarias sostenibles

Colaboramos con productores de todos los tamaños, entidades agrícolas, supermercados, restaurantes y otras organizaciones en el acopio de productos que de otra forma podrían terminar en la basura. Todos los días recibimos donaciones de alimentos que, aunque a veces ya no es posible poner a la venta, se encuentran en óptimas condiciones para consumo. Esto es un componente crítico para el modelo operativo que nos permite alimentar a más de 100,000 personas mes con mes, evitando que miles de toneladas de alimentos acaben en vertederos y reduciendo así la presión sobre el sobreuso de los recursos naturales.

Producción responsable

Aprovechamos todos los recursos. Utilizamos materias primas que recibimos en donación, las transformamos  y le damos una nueva vida a los alimentos. Gracias al pan que recibimos de diversos aliados podemos generar cientos de porciones de pan molido de manera regular. También contamos con la infraestructura que nos permite aprovechar la harina de maíz y producir tortillas y totopos para asegurar una dieta balanceada y culturalmente apropiada entre nuestros beneficiarios. Además, empleamos los lácteos que no ha sido posible vender en la producción de nuevos quesos con una vida útil extendida.

Quesos
Contamos con la infraestructura para reducir el desperdicio y aprovechar los recursos de manera responsable.

Educación y formación

Concientizar es una parte esencial de nuestra labor. Mediante talleres y programas educativos trabajamos de la mano de empresas y consumidores en la promoción de hábitos de consumo responsable. Al educar sobre los impactos ambientales y sociales del desperdicio de alimentos, impulsamos a nuestras comunidades hacia la adopción de prácticas responsables como la planificación de comidas y el almacenamiento adecuado de los alimentos.

En el camino hacia la producción y el consumo responsable es necesaria la colaboración intersectorial. Al acercarnos a todas las partes de nuestro sistema alimentario trabajamos por fomentar los cambios sistémicos necesarios para una transformación a largo plazo. Creemos en un cambio de paradigma que priorice el uso eficiente de los recursos y la preservación de valor. Para nosotros, esto significa:

  • Asegurarnos de que toda la comida posible llegue a quienes la necesitan.
  • Apoyar el desarrollo de modelos de economía circular que den nueva vida al desperdicio.
  • Involucrarnos con todas las partes interesadas en la construcción de estrategias que promuevan la reducción del desperdicio y promuevan prácticas de consumo responsable.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible nos invitan a repensar las formas en que producimos, distribuimos y consumimos los alimentos. No se trata sólo de reducir el desperdicio sino de reimaginar nuestro sistema alimentario para que sea más sostenible, equitativo e incluyente. Nuestro trabajo es sólo una parte de este engranaje y necesitamos que individuos, empresas y organizaciones del sector público se unan a este esfuerzo. Al apostar por el cambio, avanzamos cada vez más hacia un mundo en el que Cero Desperdicio no sea sólo una meta, sino una realidad.

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